El Blog de Javier Caraballo

Javier Caraballo es periodista de EL MUNDO. Es redactor Jefe de Andalucía y autor, de lunes a viernes, de una columna de opinión, el Matacán, sobre la actualidad política y social. También participa en las tertulias nacionales de Onda Cero, "Herrera en la Onda" y "La Brújula".

04 enero 2009

Suporters



Está comprobado que todo es abandonar la vida política y el personal recobra el sentido común. Están en política, gozan de alguna etapa de brillantez y a partir de entonces comienza el declive. Malviven de cargo en cargo, ansiando entrar en listas electorales, volver a los coches oficiales, al despacho con asesores... Hasta que un día adivinan el final en las arrugas del espejo y deciden ponerle fin a la decadencia y volver al trabajo que tenían olvidado. «Tengo la carrera política descendente más brillante del país», como dejó grabado para la posteridad aquel alto cargo del PSOE de Jaén, un guerrista desahuciado. Reparan en ese patetismo, y le ponen fin a varias décadas de sueldo público. Es posible imaginar la sensación de esos tipos al volver a la universidad, al hospital, al instituto. Cuando tengan que compartir despacho, cuando se pongan a buscar aparcamiento, cuando se paguen el café en la barra... «De repente, la vida».

El impacto debe ser grande porque al poco tiempo reaparecen en una entrevista o en unas charlas y se descubre que han dimitido de sí mismos, de lo que eran, que caminan como Peter Pan, con la sombra divorciada. Claro que el regreso es un privilegio reservado a aquellos que son capaces de rehacer su vida fuera de la política. Nada se puede esperar de esa tropa de ‘suporters’ que, sin oficio ni beneficio, hacen carrera de su falta de escrúpulos y convierten el sectarismo y la capacidad de medrar en garantía de permanencia en política. De esos, nada que esperar.

Los tipos de los que se puede esperar sensatez son aquellos que la han tenido alguna vez, como Pedro Aparicio, que fue alcalde de Málaga y presidente silente del PSOE andaluz. Ahora dice cosas así de Andalucía: «El sectarismo me repugna (...) Como el derroche de fondos europeos, la estulticia de la televisión pública, la falta de formación de la población, la crisis industrial...» Ya sé que, al oír esto, siempre queda la pena de que no lo dijera antes, cuando compartía mesa cada lunes con la ejecutiva regional del PSOE. Pero, bienvenido sea a este lado de la realidad andaluza, donde el debate es posible y la crítica se atiende, se respeta.

El único inconveniente es que, diciendo esas cosas, Pedro Aparicio ya tiene garantizado el ostracismo. Su nombre ya estará en la lista negra de Canal Sur y por esa pantalla, por esa radio, no aparecerá más que para hablar del pasado o de la belleza de las mareas de Málaga en las tardes de jazmines y pajarete. Fíjese Aparicio que la estulticia de Canal Sur que él denuncia es un negocio multimillonario, aunque él conocerá a algunos de los que en el propio PSOE llaman de la ‘agrupación socialista del yate’... Del yate que se han comprado con Canal Sur.

– Oiga, ¿y Pablo Carrasco? No le da cien días de confianza...

– Ah, sí, el nuevo. En fin, lo terrible es que ese tipo no se ha dado a sí mismo ni cien días de disimulo. De las ‘patas negras’ viene a cultivar unos años el huerto de Chaves, que es la estulticia.

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